GRAF6156. MADRID.- El delantero del Real Madrid Marco lt;HIT...

Una cruz más en el calendario, una jornada menos. Con el mono de trabajo, sin fallo en la misión, el Madrid sumó su octavo triunfo seguido desde el reinicio del campeonato. Un pleno que le coloca a sólo cinco puntos del título. Si gana el lunes en Granada, podría cantar el alirón en el Di Stéfano ante el Villarreal el jueves próximo. Con oficio y seriedad, se llevó los tres puntos [2-0: Narración y estadísticas].

El maratón de la coronaliga dejaba anoche al Madrid con la defensa tiritando, sin tres de sus cuatro titulares. El Alavés, desesperado por la salvación, intentó aprovechar desde el principio la flaqueza de la zaga local, que incluso presentaba una solución tan de emergencia como es Lucas Vázquez de carrilero.

Alguna vez ha jugado en esa posición el gallego, pero le cuesta, como es lógico. Los vitorianos le buscaron a los dos minutos mediante las piernas de Edgar. Ganado el lance, fabricó la mejor ocasión de su equipo en toda la velada, con doble remate: primero de Joselu al larguero y después Lucas, al rechace, despejado su intento por Varane bajo palos. Susto y fortuna para el Real Madrid, al que casi todas las pelotas que le tocan en la red le están cayendo a favor en este extraño final de Liga.

Colecciona funciones del mismo perfil, ante rivales que intentan exprimir sus piernas en los tramos iniciales. Mucha presión, filas juntas y voces de ánimo. Sin embargo, a este acorazado equipo de Zidane no parecen asustarles los fuegos artificiales. Resiste con más o menos firmeza y araña cuando puede, sin necesidad de afinar el violín. También está siendo experto en sacar partido a cualquier mínimo error de su rival. Aunque mínimo no puede considerarse el absurdo penalti de Ximo a los 10 minutos, tras superarle Mendy a puro pulmón en la izquierda. Zancadilla por detrás y 11 metros para Benzema, en ausencia de Ramos.